Desde 1992, año en el cual las agencias espaciales encontraron al primer exoplaneta en nuestro universo, la búsqueda de planetas extrasolares se ha incrementado casi al 70%, el motivo principal es para determinar si algunos de estos cuerpos celestes podría ser total o parcialmente habitable y, por otro lado, si verdaderamente existe algún tipo de vida extraterrestre y si podríamos tener la posibilidad de convivir con ellos. Hasta el momento se han encontrado más de 3.453 exoplanetas en las galaxias vecinas y ese es un gran número, sin embargo, los científicos quieren encontrar más que esos.

Para lograr ese objetivo, la NASA y otras agencias espaciales pretenden comenzar a buscar moléculas que se encuentren en las atmósferas de estos cuerpos y que no estén a simple vista en las estrellas que estas orbitan naturalmente. En principio, emplear este método llevará mucho tiempo y dedicación, pues no es fácil capturar la imagen de los exoplanetas debido a la luz que emiten sus estrellas y la manera en cómo están ubicados en las galaxias.

Las moléculas llevarán a la NASA a un planeta extrasolar promedio

Si todo sale como se ha planeado desde el momento en el que se elaboró esta buena propuesta, estamos cerca de encontrar nuevos planetas extrasolares con posibilidades incrementadas de ser habitables. Actualmente se han encontrado algunos con agua y oxígeno, pero sigue haciendo falta algunos elementos esenciales para que la vida humana colonice el cuerpo celeste. Es importante destacar que todo esto también conlleva ciertos riesgos, por ejemplo, que los científicos terminen topándose con Nibiru y confirmen las teorías apocalípticas o que encuentren formas de vida extraterrestre que representen un peligro para la humanidad.

Algunos expertos y fanáticos de la conspiración no están de acuerdo en que la NASA siga buscando estos exoplanetas porque así como los ufólogos hablan de extraterrestres que ayudan a la humanidad, hay otras razas que podrían destruirnos en pocos lapsos de tiempo.

 

Fuente: Misterio.tv