Uno de los sitios más radiactivos sobre la faz de la tierra ha sido cartografiado con un detalle sin precedentes gracias a la última tecnología en drones.

El Bosque Rojo de Chernóbil, ubicado a solo 500 metros de la planta nuclear y llamado así por el color que adquirieron sus pinos tras el catastrófico accidente, permanece irradiado 33 años después. Este y otros datos importantes fueron obtenidos por el Centro Nacional de Robótica Nuclear de la Universidad de Bristol.

Los investigadores, liderados por el profesor Tom Scott, realizaron 50 vuelos de drones en solo 10 días, cubriendo un área de 15 kilómetros cuadrados. Y planean seguir llevando a cabo este tipo de incursiones en los próximos meses a fin de cubrir un área mayor.

Los drones están equipados con un sistema de sensores especiales desarrollados en conjunto por el equipo de Scott y la compañía Imitec.

Valiéndose de esta tecnología capaz de sobrevolar a una altura y velocidad menores que un avión de exploración tripulado, y sin poner en riesgo sus vidas, los expertos lograron crear el mapa de radiación más amplio del Bosque Rojo y zonas aledañas, revelando además puntos calientes de radiación previamente no detectados, donde el material radiactivo se ha acumulado a lo largo de los años.

Por ejemplo, en Kopachi, una localidad ucraniana próxima a Chernóbil y utilizada en las primeras tareas de limpieza en 1986, se detectaron dosis de radiación superiores a 1 mSv por HORA —un milisievert, que mide la dosis de radiación absorbida por la materia viva—. Para ponerlo en contexto, en el Reino Unido el límite de dosis permitida para trabajadores de prevención y emergencia es de 6 mSv por AÑO.

Esta investigación contribuye con las autoridades ucranianas, las cuales requieren mapas de radiación actualizados para los protocolos de seguridad a seguir en la zona de exclusión.

Fuente: https://mysteryplanet.com.ar/site/cientificos-usan-drones-para-hacer-un-mapa-de-radiacion-de-chernobil/