Científicos del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) han analizado los datos de K2, la misión extendida del Telescopio Espacial Kepler, y han descubierto un tesoro cósmico de 78 candidatos a exoplanetas.

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Entre los exoplanetas descubiertos se destaca un mundo gaseoso que orbita cada 15 días la brillante estrella HD 73344, situada a 114 años luz de distancia. La órbita cercana a su astro anfitrión hace que la temperatura del exoplaneta (llamado  HD 73344b) esté en un rango de entre 1.200 y 1.300 grados Celsius (la temperatura de la lava de un volcán en erupción), características que lo convierten en un candidato ideal para futuros estudios atmosféricos.

Sin embargo, lo más notable de este análisis es la velocidad con la que fue realizado. Los investigadores fueron capaces de usar herramientas existentes desarrolladas en el MIT para buscar rápidamente en los gráficos de intensidad de luz —o «curva de luz»— de cada una de las 50.000 estrellas que la misión K2 monitoreó durante sus últimas dos campañas de observación.

Aunque la sonda Kepler es un satélite (pues orbita en torno a un objeto), no es un satélite de la Tierra, sino que orbita en torno al Sol, en una órbita elíptica de 372 días, y a una distancia de éste similar a la de la Tierra.

Luego de identificar los candidatos a exoplanetas en los datos «en crudo» enviados por K2, los científicos liberaron la información a la comunidad astronómica. Todo el proceso llevó solo unas pocas semanas, muy poco tiempo considerando que un análisis típico lleva meses y hasta un año entero.

Ian Crossfield, ayudante de cátedra de física en el MIT y coautor de la investigación, opina que una búsqueda tan rápida permitirá a los astrónomos seguir los objetivos detectados con los telescopios en tierra antes que nuestro planeta pase por ese particular trozo de cielo en su órbita alrededor del Sol.

El explaneta HD 73344b tiene 2.5 el tamaño de la Tierra y es 10 veces más masivo. Se trataría de una versión pequeña de Urano o Neptuno.

El explaneta HD 73344b tiene 2.5 el tamaño de la Tierra y es 10 veces más masivo. Se trataría de una versión pequeña de Urano o Neptuno.

Dicha velocidad, también será una necesidad cuando los científicos comiencen a recibir los datos del satélite TESS (Satélite de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito) de la NASA, llamado a ser el sucesor del telescopio espacial Kepler.

«Si identificamos y remitimos los candidatos [a exoplanetas] rápidamente a la comunidad, todos pueden abocarse a observar inmediatamente los sistemas descubiertos por TESS. Por lo que el presente análisis constituye una suerte de ensayo para ello», concluye Crossfield.

Fuente: MIT News.

Fuente: Mysteryplanet