Un extraño monumento de piedra, de dos milenios de antigüedad y decorado con espirales, patrones circulares y colmillos de una deidad, yace tumbado en el norte de la selva peruana.

Detalle de uno de los grabados circulares sobre el monolito. Imagen: © Daniel Fernández-Dávila.

A pesar de que los lugareños conocían de la existencia del monolito y unos pocos exploradores habían notado la estructura, no fue hasta hace poco que se pudo investigar detalladamente.

Al practicarle un escaneo tridimensional, aparecieron varios grabados que adornan la obra pétrea.

Las imágenes y patrones son tan abstractos y ornamentados, que son difíciles de describir en palabras. No obstante, los investigadores dicen que dos colmillos grabados en la roca representan a una deidad conocida en la arqueología como «figura felina alada».

Un tesoro en la remota selva

Llegar hasta el lugar del monolito no fue una tarea sencilla. Partiendo desde la localidad de Leymebamba, «escalamos, montamos caballos, caminamos, pasando desde los 1.800 metros hasta los 4.000 de altura, arribando luego a este remoto pueblo donde literalmente nadie va», dijo Jason Kleinhenz, un ingeniero de aplicaciones para Exact Metrology, quien escaneó el monumento. (Cabe destacar también que el equipo abasteció al pueblo con materiales escolares, algo que es difícil de obtener por los lugareños dada la remota ubicación).

El monolito está ubicado en el valle de la remota selva del norte de Perú y viajar al área es extremadamente difícil. (Crédito: Exact Metrology).

El equipo quería crear un registro minucioso utilizando un escáner Artec 3D, particularmente porque los grabados del monolito están en peligro de perderse para siempre debido a la erosión pluvial. «No sabemos por cuánto tiempo más van a sobrevivir», señaló Daniel Fernández-Dávila, arqueólogo que ha estado viajando al área frecuentemente para llevar suministros.

Fernández-Dávila estaba preocupado porque temía que, tal vez, cuando el monolito finalmente fuera estudiado como se merecía, los grabados sobre él ya no estuvieran allí.

El equipo de investigadores escaneando el monolito. Crédito: Exact Metrology.

Sin embargo, el equipo tuvo suerte de encontrarlos distinguibles aún y el escáner 3D pudo capturar detalles difícilmente visibles a ojo desnudo, como los colmillos de una figura felina alada.

Sitio sagrado

El grabado del felino alado indica que el arte que ilustra el monolito fue creado durante lo que los arqueólogos llaman el «periodo formativo», el cual ocurrió entre el 200 a.C. y el 200 d.C. Asimismo, no había escritos en Perú en aquellos tiempos, pero los estudios de otros sitios arqueológicos relacionados mostraron que esta figura era popular en la zona.

Crédito: Exact Metrology.

«Es icónico… solo la gente de ese periodo podía tallar de la forma mostrada en el monolito», explicó Fernández-Dávila, notando que otros grabados sobre el monolito quizás estén asociados con la deidad. «Por lo tanto, es probable que fuera un monumento muy importante y sagrado».

«Un monumento que está conformado por una roca sedimentaria que no puede ser encontrada en la zona; lo que significa que tuvo que ser transportada a la ubicación donde yace ahora, siendo arrastrada a la selva desde un valle u otro lugar», agregó.

Escaneo de los grabados del monolito en contraste verde. Crédito: Exact Metrology.

El monolito pesa cerca de una tonelada y en horizontal tiene un tamaño de 3 metros de largo, por 76 centímetros de alto y 1.5 metros de ancho, por lo que la tarea de colocarlo en la jungla seguramente requirió un gran esfuerzo.

Los incas, que surgieron en el área durante el siglo 15 d.C., también creían que el valle de la selva era un lugar sagrado; de hecho, construyeron dos baños no muy lejos de donde se localiza el monolito.

Escaneo del monolito completo. Crédito: Exact Metrology.

Con el trabajo del equipo de investigadores mostrando que el escáner Artec 3D puede generar un modelo preciso del monolito y otros objetos, Fernández-Dávila planea llevar a cabo otras expediciones arqueológicas del área en el futuro. Poseer un modelo fiable para registrar arte ancestral complejo y artefactos, y el hecho que el escáner 3D funciona, hará el trabajo más fácil.

Edición: Live Science.





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